sábado, 23 de mayo de 2020

¿Por qué los conejitos tienen orejas tan largas?


Una vez, hace miles de años, el conejo tenía las orejas muy pequeñas, tan pequeñas como las orejas de un gatito. El conejo estaba contento con sus orejas, pero no con el tamaño de su cuerpo. Él quería ser grande, tan grande como el lobo o el coyote o el león. Un día cuando iba saltando por los campos, el conejo vio al león, rey de los animales, cerca del bosque.



-¡Qué grande y hermoso es!- dijo el conejo. -y yo soy tan pequeño y feo.
El conejo estaba tan triste que se sentó debajo de un árbol y comenzó a llorar amargamente.
-¿Qué tienes, conejito? ¿Por qué lloras?- preguntó la lechuza que vivía en el árbol.
-Lloro porque quiero ser grande, muy grande- dijo el conejito.
La lechuza era un ave sabia. Cerró los ojos por dos o tres minutos para pensar en el problema y luego dijo:
-Conejito, debes visitar al dios de los animales. Creo que él puede hacerte más grande.
-Mil gracias, lechuza sabia. -Voy a visitarlo ahora- respondió el conejo. Y fue saltando hacia la colina donde vivía el dios.
-Buenos días. ¿Cómo estás?- dijo el dios de los animales cuando vio al conejito.
-Buenos días, señor. Estoy triste porque soy tan pequeño.
Su majestad, ¿podría hacerme grande, muy grande?
-¿Por qué quieres ser grande?- preguntó el dios con una sonrisa.
-Si soy grande, algún día yo, en vez del león, puedo ser rey de los animales.
-Muy bien, pero primero tienes que hacer tres cosas difíciles. Entonces voy a decidir si debo hacerte más grande o no.
- ¿Qué tengo que hacer?
-Mañana tienes que traerme la piel de un cocodrilo, de un mono y de una culebra.
-Muy bien, señor. Hasta mañana.
El conejo estaba alegre. Fue saltando, saltando hacia el río donde vio a su amigo, el pequeño cocodrilo.
-Amigo cocodrilo, ¿podrías prestarme tu piel elegante hasta mañana? La necesito para ...
-Para una fiesta, ¿no?- dijo el cocodrilo antes de que el conejo pudiera decir la verdad.
-Sí, Sí- respondió rápidamente el conejo.
-¡Ay, qué gran honor para mí! Aquí la tienes.
Con la piel del cocodrilo, el conejo visitó al mono y a la culebra. Cada amigo le dio al conejo su piel para la fiesta.
Muy temprano a la mañana siguiente, el conejo fue despacio, muy despacio, con las pieles pesadas ante el dios de los animales.
-Aquí estoy con las pieles- gritó felizmente el pequeño conejo.
El dios estaba sorprendido. Pensó: «¡Qué astuto es este conejito!» Pero en voz alta dijo:
-Si te hago más grande, puede ser que hagas daño a los otros animales sin quererlo. Por eso voy a hacer grandes solamente tus orejas. Así puedes oír mejor y eso es muy útil cuando tus enemigos estén cerca.
El dios tocó las pequeñas orejas del conejo y, como por arte de magia, se le hicieron más grandes. El conejo no tuvo tiempo de decir nada, ni una palabra.
-Mil gracias, buen dios. Usted es sabio y amable. Ahora estoy muy feliz- dijo el conejo. Y fue saltando, saltando por los campos con las pieles que devolvió a sus amigos con gratitud.

Al día siguiente vio al león que estaba visitando a la lechuza.
La lechuza le dijo al conejo:
-Buenos días, amigo mío. Eres muy hermoso. Y para ti es mejor tener las orejas grandes que el cuerpo grande.
Con mucha dignidad, el león dijo:
-La lechuza tiene razón.
Y desde aquel día el conejo vivió muy contento con su cuerpo pequeño y sus orejas grandes.

 Leyenda popular Mexicana

martes, 10 de marzo de 2020

Medusa, la gorgona

Medusa, la gorgona
Cuenta la historia, que Medusa, era una gorgona que tenia un aspecto terrorífico y lo que más destacaba en ella, era que de cabello tenía serpientes vivas y venenosas impuestas por una maldición de Atenea.


Se dice que Perseo, fue a la cueva de las gorgonas para acabar con la vida de la malvada Medusa, pero no era una tarea fácil, ya que al ser vista por cualquier persona o ser vivo, éste se convertía en piedra.
Para que Perseo pudiera cumplir esta tarea, tuvo que ayudarse del reflejo de su escudo, y cuando decapitó a Medusa, vio nacer a Pegaso.
Tras esto, Perseo entregó la cabeza de Medusa a Atenea y ella, la colocó en su escudo para utilizarla como arma.

jueves, 5 de marzo de 2020

El callejón del beso

Esta leyenda, típica de la ciudad de Guanajuato, cuenta que un padre receloso habían separado a su hija Carmen de su enamorado. A tal punto le disgustaba el vínculo amoroso, que le prometió casarla con otro hombre, más rico y prestigioso, que vivía fuera de país. Antes de cumplir con ello, encerró a la hija en una de las típicas casas de la ciudad, que se caracterizan por encontrarse en alto y una muy cerca de la otra, divididas únicamente por un pequeño callejón.
Para fortuna de los enamorados, la ventana de la habitación de Carmen colindaba con la de una casa en venta, que fue rápidamente adquirida por el enamorado, como única solución para su reencuentro. Así los enamorados pudieron estar juntos nuevamente.
Pero, poco después, fueron descubiertos por el padre, quien presa de la furia, clavó una navaja en el pecho de su hija. Su amado solo pudo darle un beso de despedida. Desde entonces, este callejón ha sido bautizado como el callejón de beso, y es tradición para las parejas que lo atraviesan besarse ahí mismo.

lunes, 24 de febrero de 2020

El conejo en la luna


Quetzalcóatl, el dios grande y bueno, se fue a viajar una vez por el mundo en figura de hombre. Como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre. Pero todavía siguió caminando, caminando, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomó a la ventana de los cielos. Entonces se sentó a la orilla del camino, y estaba allí descansando, cuando vio a un conejito que había salido a cenar.  
–¿Qué estás comiendo?, – le preguntó.
–Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco?
–Gracias, pero yo no como zacate.
–¿Qué vas a hacer entonces?
–Morirme tal vez de hambre y de sed.
El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo;
–Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy aquí.
Entonces el dios acarició al conejito y le dijo:
–Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.
Y lo levantó alto, muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada la figura del conejo. Después el dios lo bajó a la tierra y le dijo:
–Ahí tienes tu retrato en luz, para todos los hombres y para todos los tiempos.


martes, 18 de febrero de 2020

El nacimiento de Tajín

Cuentan que un día, siete sacerdotes se reunieron en 
una cueva donde había un altar al dios del trueno, de 
las aguas y los ríos. Invocaron a sus dioses y, al instante, 
la lluvia cayó por varios días. Los ríos se desbordaron y 
destruyeron todo a su paso.
Tiempo después, al mismo lugar llegó un grupo de 
personas cuyas características singulares eran su forma de 
vestir y su permanente sonrisa. Nombraron a esas tierras 
Totonacan y se llamaron a sí mismos totonacas. La llegada 
de este pueblo atemorizó a los siete sacerdotes, quienes 
nuevamente se ocultaron en su cueva y provocaron truenos 
y relámpagos para ahuyentar a los totonacas.
Como la lluvia y los truenos continuaron después de 
varios días, los totonacas decidieron rendir culto a los 
dioses. Ahí donde estaba la cueva de los siete sacerdotes 
construyeron el templo del Tajín.

martes, 4 de febrero de 2020

La isla de las muñecas en Xochimilco


Cuenta la leyenda que… “Don Julián Santana Barrera, guardián de la isla, un día descubrió el cuerpo sin vida de una pequeña niña a la orilla del lago. Desesperado trató de salvarla pero sus intentos fueron en vano y la niña murió, al parecer por causas desconocidas y extrañas. Tras el incidente, Don Julián aseguraba que el espíritu de la niña lo atormentaba y un día encontró una pequeña muñeca flotando a orillas de su Isla, y supuso que tal vez pertenecía a la niña, por lo que decidió colgarla de un árbol para rendir honor a la pequeña fallecida.

De acuerdo con la gente local, posterior al incidente, Don Julián aseguraba que el espíritu de la niña había poseído a la muñeca, y para protegerse – debido a sus creencias – comenzó a colgar más y más muñecas, de todo tipo, pero al pasar el tiempo el hombre aseguraba que todas las muñecas estaban poseídas por espíritus de niños.
Poco a poco Don Julián se convirtió en ermitaño, y comenzó a habitar en su isla solo con sus muñecas; hay gente que incluso asegura que tal vez era el quien estaba poseído, pues cambió radicalmente su forma de ser tras lo sucedido. En el año 2001, fue encontrado sin vida justo en el mismo lugar en el que él había encontrado a la pequeña niña. Algunos dicen que se sentía culpable por no haber podido salvarla, y que por eso había perdido la razón, pero realmente nadie sabe qué fue lo que le pasó.
Tras la muerte de Don Julián la isla se convirtió en uno de los atractivos principales de la zona, pues la gente acude a ver a las miles de muñecas que cuelgan de las ramas de la chinampa, hecha de carrizo, ramas de ahuejote, chinami y zacatónen. Hay quienes dicen que las muñecas se mueven, o que susurran por las noches, atrayendo a los visitantes a su isla.


lunes, 20 de enero de 2020

El nahual


Se dice que el nahual existe en toda la república mexicana, porque no solo es uno si no varias personas que se transforman en un animal para causar daño a los demás.
Cuentan que el Nahual en determinado momento se transforma en un animal, en lobo o perro y sale a robar o a hacer daño a la gente, cuando alguien ve el animal y le da miedo porque su tamaño y aspecto no es el normal de los animales.
Hace tiempo unos novios andaban en la Alameda y tenían que atravesarla de regreso a su casa como eso de las diez de la noche y cuando se encontraban en el kiosco cuentan que vieron a un perro medio muerto más grande de lo normal y les dio miedo, el novio para defender a la novia se quitó el saco y lo aventó sobre el animal, pero al momento que lo aventó con tal agresividad ese animal desapareció y esto provoco más susto en los novios y se fueron corriendo.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Leyenda de la Virgen de la Soledad


Cuenta la leyenda que a mediados del siglo XVII llegaron a la Villa de Córdoba dos jóvenes artesanos, se presentaron ante el párroco y le pidieron el trabajo de tallar las imágenes de la Virgen de los Dolores de la Soledad de María, de Señor San José y del Sagrado Corazón de Jesús, comprometiéndose a realizarlas en poco tiempo, con la única condición de que no fueran molestados mientras hacían su labor y que los alimentos los dejaran en la parte de afuera del lugar que se les condicionó como taller.
Los maestros, disculpándose de no aceptar una invitación a comer por la urgencia que tenían de empezar inmediatamente las imágenes, se encerraron en el taller donde permanecieron sin ser vistos durante varios días.
Una mañana, la encargada de llevar los alimentos  llevó como de costumbre el desayuno al taller y lo dejo en la mesita junto a la cerrada puerta. Al mediodía que volvió con la comida y se encontró con que el desayuno seguía en el mismo lugar, luego de golpear bien fuerte las carcomidas maderas, puso  los alimentos en la mesa pero al caer la tarde llegó con la cena y vio que allí estaban el almuerzo y la comida como ella misma los había dejado, corrió alarmada a llamar al señor cura quien llegó al taller acompañado del sacristán. Intrigados porque nadie respondía, decidieron echar abajo la puerta y cuando al fin lograron derribarla y entrar en el cuarto, se quedaron mudos del asombro.

Allí, en medio de aquel improvisado y desierto taller, con las trémulas manos fuertemente enlazadas a la altura del pecho como si quisiera acallar los latidos de su desgarrado corazón, hermosa en su desamparo y su angustia, la Reina del Cielo, sola con su dolor parecía sollozar. De los ojos enrojecidos por el llanto dos gruesas lágrimas resbalaban sobre las mustias mejillas, y por los labios ligeramente entreabiertos por la aflicción semejaba escaparse, hondo y callado, un largo lamento.
Sin poder articular palabra cayeron de rodillas ante la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, y cuando repuestos de su asombro buscaron a los artistas se dieron cuenta que los dos jóvenes habían desaparecido del cerrado taller. En un extremo de la pieza estaban las imágenes del Sagrado Corazón de Jesús y de San José, tan hermosas y bien terminadas como la de la Inmaculada, y sobre el banco de trabajo los platos con toda la comida de aquellos cinco días, donde dicen los relatos que los alimentos se hallaban intactos.

Los cordobeses la consideran su protectora ya que cuentan que la virgen ha abandonado su nicho para evitar que alguna desgracia cayera sobre el pueblo, como sucedió en los tiempos en que se libraban batallas por la independencia, cuentan que la virgen se presentó ante el encargado de cuidar las municiones, que adormecido había dejado sobre un barril de pólvora un cabo de vela encendido, prevenido por la aparición celestial despertó a tiempo para apagarlo, evitando una desgracia.

En otra ocasión se dio a conocer la noticia de que un ciclón se dirigía hacía Córdoba, se tomaron las medidas necesarias aunque el ciclón se desvió sin causar daños a la ciudad, aunque su cola si causó desgracias en las poblaciones cercanas, cuentan que en las horas de mayor pánico alguien vio a una hermosa mujer vestida con un oscuro y largo manto y quien se negaba a buscar refugio alegando que debía cuidar a sus hijos, lo asombroso de esto es que al día siguiente fueron encontradas manchas de barro en el manto de la virgen.

El tiempo se ha encargado de otorgarle algunos milagros como los mencionados. En Semana Santa los cordobeses pueden contemplar la imagen en la procesión del silencio, esta tradición se ha realizado desde que la imagen fue tallada hasta la actualidad.


jueves, 14 de noviembre de 2019

Popocatépetl e Iztaccíhuatl


Estas dos montañas representan a una doncella y un joven guerrero Tlaxcaltecas. Iztaccíhuatl, era la princesa tlaxcalteca más bella y depositó su amor en el joven Popocatépetl, uno de los más apuestos guerreros de su pueblo.
Ambos se profesaban un inmenso amor, por lo que antes de partir a la guerra, Popocatépetl pidió al cacique la mano de la princesa Iztaccíhuatl. El padre accedió gustoso y prometió recibirlo con una gran celebración para darle la mano de su hija si regresaba victorioso de la batalla.
El valiente guerrero aceptó, se preparó para partir y guardó en su corazón la promesa de que la princesa lo esperaría para consumar su amor.
Al poco tiempo, un rival de amores de Popocatépetl, celoso del amor de ambos se profesaban, le dijo a la princesa Iztaccíhuatl que su amado había muerto durante el combate.
Abatida por la tristeza y sin saber que todo era mentira, la princesa murió.
Tiempo después, Popocatépetl regresó victorioso a su pueblo, con la esperanza de ver a su amada. A su llegada, recibió la terrible noticia sobre el fallecimiento de la princesa Iztaccíhuatl.
Entristecido con la noticia, vagó por las calles durante varios días y noches, hasta que decidió hacer algo para honrar su amor y que el recuerdo de la princesa permaneciera en la memoria de los pueblos. Mandó construir una gran tumba ante el Sol, amontonando 10 cerros para formar una enorme montaña.
Tomó entre sus brazos el cuerpo de su princesa, lo llevó a la cima y lo recostó inerte sobre la gran montaña.  El joven guerrero le dio un beso póstumo, tomó una antorcha humeante y se arrodilló frente a su amada, para velar así, su sueño eterno.
Desde aquel entonces permanecen juntos, uno frente a otro.
Con el tiempo la nieve cubrió sus cuerpos, convirtiéndose en dos enormes volcanes que seguirán así hasta el final del mundo.

jueves, 7 de noviembre de 2019

La Pochota



Es el nombre que se le da a un árbol legendario, su imponente tamaño de más de 60 metros y 500 años de longevidad lo convirtieron en un lugar enigmático. Este árbol se encuentra entre las comunidades del 20 de Noviembre y San José de Tapia entre los límites de Amatlán  de los Reyes y Córdoba Veracruz, en su tronco hay una cruz de color rojo como señal de lo que ha pasado a través de los años.
Cuentan algunos pobladores  que en tiempos del general Agustín García en este lugar colgaban a los delincuentes que cometian fechorías, y en la actualidad se ha convertido en cementerio clandestino, cerca del arbol se pueden ver cruces de los asesinatos actuales en este lugar.
Cuentan los pobladores que a la media noche aun se  escuchan los lamentos de todos los asesinados en ese lugar.

martes, 5 de noviembre de 2019

Leyenda de la esquina de la Mascarón y el Gallo de Oro


Cuenta la leyenda que en el centro de Córdoba vivían dos familias muy ricas, para proteger sus riquezas los padres de ambas familias vendieron sus almas al diablo, de ese modo la riqueza duraría durante generaciones en cada una de sus familias.
Ambos eran muy amigos y decidieron hacer el pacto juntos, sin embargo, el diablo les jugo mal e hizo que durante cada generación se perdiera el alma del primogénito de cada generación de ambas familias para que el tesoro de ellas durara por siempre.
Cuenta la leyenda que las casas se situaban justo en el centro de Córdoba, una en donde está el edificio de la escuela el Mascarón y la otra en el edificio justo de enfrente y que en el ático se mantenía las riquezas selladas por el hechizo del diablo y por el alma del primogénito de cada generación.
El alma de los padres o de los que iniciaron con el trato quedaron selladas en el gallo del techo de la primera casa que era una rosa del viento y del otro padre en la máscara decorativa del balcón de la otra casa.
Se dice que hasta el momento después de las 12 de la noche se puede escuchar la plática del gallo y la máscara que se lamentan y lloran la pérdida de un hijo cada generación. También se dice que el ático de cada edificio nunca ha podido ser abierto por nadie.


viernes, 1 de noviembre de 2019

LA MULATA DE CORDOBA


Cuenta la leyenda que durante el siglo XVII en la ciudad de Córdoba, vivió una célebre mujer, una joven que nunca envejecía, su belleza era tan grande que todos los hombres se sentían atraídos por ella. Por sus venas corría sangre negra y española, era la Mulata de Córdoba.
La mujer por medio de algunas hierbas y ciertos rituales, atendía a algunos habitantes del pueblo, pues siempre lograba curarlos de alguna enfermedad o de algún mal de amores.
Poco a poco “La Mulata” como todos la conocían fue adquiriendo fama, pues su inexplicable belleza parecía embrujar a los hombres y sus poderes curativos hacían a todos pensar que se trataba de una bruja o de una hechicera.
Un día el alcalde, Don Martín de Ocaña, por medio de costosos regalos trató de conquistarla, pero “La Mulata” siempre se negó a recibirlo y a salir con el.
La molestia de Ocaña fue tan grande que acusó a la “bruja” de hacerle beber un brebaje para que perdiera la razón, motivo que las autoridades tomaron como acusación, de forma que la bella mujer fue lleva a la fuerza a la cárcel de San Juan de Ulúa.
La condena que recibió fue morir quemada en leña verde frente a todo el pueblo.
Una noche antes de que su vida finalizara, “La Mulata” pidió un gis al guardia de seguridad, objeto que utilizó para dibujar en la pared de la prisión un gran barco que se encontraba varado en el mar.
Al otro día y antes del crepúsculo, la mujer preguntó al guardia qué era lo que hacía falta a su barco, a lo que el hombre respondió: ¡Que navegue!
Ella tranquilamente solo le respondió: Mira cómo navega… (la hechicera saltó al barco mientras éste avanzaba entre las olas para perderse en el horizonte que ella misma había dibujado.
Los ojos del guardia no podían creer lo que veían y después de eso nadie más supo nada de la encantadora mujer.



viernes, 24 de mayo de 2019

Mitos y leyendas

Iniciaré este blog dando a conocer la diferencia entre mito y leyenda.

El mito es un relato fabuloso protagonizado por personajes de carácter divino o heroico.Un mito intenta explicar cuestionamientos, conflictos y preguntas que se hace un grupo de personas o una comunidad. Por ejemplo: ¿Cómo se creó el hombre, el espacio, el cielo, el agua, la tierra?

 La leyenda es una narración de hechos fabulosos o imaginarios que se transmiten de generación en generación. Este tipo de narraciones pueden ser muy interesantes y divertidas para muchos sin importar su edad. Además transmiten valores, identidad cultural, aprendizaje de otras generaciones y costumbres, etc.